Esa sonrisa que nace de dentro,
desde el fondo de tu alma más noble,
esa que ilumina con chispas vuestros ojos,
que se dibuja con luz y hace que me pierda
en sensaciones placenteras.

Esa sensación del que hace todo con amor y empeño,
cuidado mágico,
hermosamente perfecto.

Toque de esmero y pasión,
eso sólo puede llenarme el corazón.

En ese momento en el que con su cotidianeidad creas arte,
levantas la cabeza y al cruzarse nuestros ojos,
fuera de todo ego,
me dedicas una sonrisa que surge del alma más pura
y eso, eso es la magia que provocas.

Esto es sólo un atisbo,
unas pocas palabras 
que no pueden describir aquello que se siente
teniendo la oportunidad 
de estar a vuestro lado.