Hoy ha sido un día largo,
para ambos,
no paras, no paro
y eso me encanta.

Tus ojos abiertos 
se empapan del mundo,
tus manos ávidas de tacto
juegan, se mueven,
disfrutan tocando.

Crecen tus ganas de saber,
tus sentidos primarios alerta,
todo ha de pasar por tu boca,
el mando, el cojín, tus juguetes,
hasta los juegos del gato te enloquecen
y entonces corriendo impido que los beses
y no puedo más que sonreírte.

Entonces llega la hora del llanto,
ejercitas tus pulmones que están madurando
¿Buscas alimento, juego, cariño?

Y nos comunicamos con este lenguaje
que pareciera sin sentido
pero te escucho, te siento, te entiendo.

Y los minutos pasan,
las horas se agolpan
y extenuados por las emociones
caemos rendidos esperando retomar
mañana lo aprendido.