Dejar a los niños en el colegio,
ir a ponerse guapa a la peluquería,
derrochar sonrisas,
pulir las buenas maneras,
mantenimiento en el gimnasio,
ricas cenas,
agasajar al invitado.

Película de Disney que todo el mundo ve,
que todo el mundo reconoce,
que algunos alaban, 
que otros buscan, 
que muchos más quieren para sí.

Cuento de hadas ensalzado,
cuento de hadas por todos imaginado,
por demasiados añorado.

Pero detrás de eso,
al cerrar la puerta de palacio
cuando la aldaba ya está muda
aparecen las frías mazmorras,
las cadenas que aprisionan, 
las tinieblas envolventes, 
el engaño mas vil.

La violencia gratuita del demente
que se piensa dueño de todo 
y que realmente es poseedor de nada.

La sinrazón del desquite con aquel 
que su mente turbia y enajenada 
considera menos e insignificante.

Y la tristeza que te come las entrañas 
no sale, se enquista, la guardas,
tal y como jurásicos personajes te enseñaron,
tal y como sociedades arcaicas nos mostraron.

¡Pero es hora ya de DAR UN GRITO!
puedes contar conmigo, 
quiero que cuentes conmigo,
no para salvarte
si no para acompañarte, liberándonos,
¡Serás protagonista en movimiento!

Haremos que esta barbarie se vea erradicada,
condenada,
toma mi voz, mis alas,
mi puño, mi espada.

¡LUCHEMOS!

Estoy contigo,
cuenta conmigo,
necesito que cuentes conmigo.