Imágenes que ocultamos a la mirada,
vendas con las que creemos proteger nuestros sentidos,
mundos que inventamos por no aceptar el que vivimos.

Y todos aquellos castillos en el aire creados
de nada servirán,
por que al caer la tela ocultadora
con mazo de hierro la realidad golpea
nuestros cuerpos y mentes,
maltrechos y abrumados en ese momento
sonreímos por entender la verdadera esencia,
porque ya no hay filtros deformantes,
porque ahora sabemos.